Pretratamiento ortopédico

Cuando el problema está en los huesos...

El pretratamiento ortopédico se realiza cuando los huesos maxilares
están creciendo de forma inadecuada, bien sea por un mayor o menor
tamaño del que les corresponde o porque adopten una posición alterada.
Con la ortopedia dentomaxilar puede cambiarse el desarrollo de las
estructuras óseas faciales.

Problemas óseos sagitales


Son alteraciones óseas en sentido anteroposterior que conllevan una excesiva o deficiente prominencia del maxilar superior o de la mandíbula, bien sea por un problema de tamaño (mayor o menor tamaño óseo) o de posición (adelantada o retrasada) de dichas estructuras óseas.

Clase I esquelética
Clase II esquelética
Clase III esquelética



Clase I esquelética

La clase I es aquella situación en la que ambos maxilares (maxilar superior y mandíbula inferior) están bien posicionados en sentido anteroposterior y con un tamaño correcto. En este caso no suele ser necesario recurrir a un tratamiento ortopédico en sentido anteroposterior, ya que los huesos están correctamente proporcionados y posicionados, pero si puede ser necesario recurrir a un tratamiento ortodóncico para lograr un buen alineamiento y engranaje dentario.

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Clase II esquelética

La clase II es la maloclusión en la que el maxilar superior está adelantado con respecto a la mandíbula inferior, la cual puede estar retrasada o tener un tamaño pequeño. Facialmente se manifiesta con un mentón poco prominente o casi inexistente, mientras que en la boca suele haber una falta de contacto entre los incisivos superiores e inferiores porque los superiores sobresalen mucho más que los inferiores. En este caso, el tratamiento consistirá en controlar y/o frenar el crecimiento del maxilar superior y, además, estimular el crecimiento hacia delante de la mandíbula inferior.




Clase III esquelética

La clase III es la situación contraria a la clase II, es decir, el maxilar superior está retrasado o es pequeño con respecto a la mandíbula inferior, la cual puede estar adelantada o tener un exceso de tamaño. Facialmente suele haber mentones muy prominentes, mientras que en la boca puede ocurrir que los incisivos superiores estén en una posición invertida con respecto a los inferiores (los incisivos inferiores están por delante de los superiores). En dicha situación, el tratamiento estará encaminado a controlar y/o frenar el crecimiento de la mandíbula inferior y, además, estimular el crecimiento hacia delante del maxilar superior.